Roser Bru

Trayectoria

ROSER BRU

Barcelona, España, 1923

Su extensa obra ha abarcado las técnicas de la pintura, el dibujo y el grabado.
Una constante en su producción artística es la elaboración de imágenes donde se producen cruces entre elementos de la biografía personal, la historia sociopolítica y la historia del arte, teniendo como temas recurrentes la muerte, la pérdida, la memoria y la constante asociación entre el pasado y el presente. En sus inicios se caracterizó por una exploración de lo matérico influenciada por el informalismo de Antoni Tàpies (1923-2012) que conoció en 1958, cuando regresa por primera vez a Barcelona.
En los inicios, sus trabajos se caracterizaron por una cercanía a lo matérico y la experimentación con nuevos medios expresivos, como las incisiones realizadas directamente en la superficie de la obra. Pintó y dibujó cuerpos, rostros y objetos con fuertes cargas denotativas y su quehacer artístico se tornó cada vez más crítico.
La trayectoria de Roser Bru ha sido ampliamente reconocida. Ha participado en numerosas exposiciones tanto en Chile como en el extranjero y su figura ha ocupado un lugar destacado dentro del campo artístico nacional. Entre las distinciones que ha recibido resalta la obtención en 2015 del Premio Nacional de Artes Plásticas.