KEKA RUIZ-TAGLE “El Color del Fuego”
del 05 de junio al 07 de julio


MATTA “Desnudar los ojos”
del 26 de marzo a junio

 

HORARIO DE ATENCIÓN: Lunes a Viernes 10:00 - 20:00 hrs Sábados 11:00 - 14:00 hrs.

Teléfonos: (56-2) 206 21 77 · 234 61 64 Fax: 206 50 45 / Alonso de Córdova 2.600, pisos 1 y 2, Santiago de Chile.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



COMUNICADO DE PRENSA
Matta
“Desnudar los ojos”
SALA 1 Y SALA 2

 

Una inédita exposición con más de veinte óleos y obra gráfica de Matta, no exhibidos antes en Chile, se presenta en Galería Artespacio, con el aporte de Banco Edwards Citi.

La muestra denominada “Desnudar los ojos”, comprende obras realizadas por Matta entre los años 80´ al 2000, y en ella se ratifica el vigor y la permanencia un creador fuera de serie que atravesó como  meteoro el siglo XX, y que se insertó en el XXI, con su veta de explorador eternamente asombrado.

“Desnudar los ojos” presenta cuadros que fueron escogidos uno a uno por las galeristas María Elena Comandari y Rosita Lira junto a Germana Matta en el taller del artista en París y Tarquinia. Oleos, pasteles, dibujos y acrílicos de grandes dimensiones como “Vievrante”, “Porque la vista se pierde de vista”, “Le feu en feu”,”Esto es ahoranza” oDesnudar los ojos”, se podrán apreciar en esta importante muestra. En ellas  ronda esa permanente conciencia, fuerza y  fragilidad del universo y de quienes lo habitamos, que Matta  pintó, esculpió y escribió  casi con la misma velocidad y riqueza como se sucedían la noche y el día de su existencia. Hurgó en la tierra, en el cielo y en el cosmos, desarrollando una poética de las formas visibles, invisibles, arquitectónicas, humanas y siderales. Y, en morfologías o estallidos de color, donde el óleo, el acrílico, el lápiz, la mano, la brocha, el teclado del computador y el ojo – su privilegiado ojo ciclópeo-   propusieron una nueva y muy única cosmovisión de la humanidad. Era un biógrafo de la naturaleza y del hombre”, señala la periodista y crítico cultural Luisa Ulibarri en el texto del catálogo de la exposición.

 “Matta es como un manantial siempre nuevo, nunca podemos bañarnos dos veces en el mismo Matta”, apunta Germana Matta, su albacea, y decisivo motor junto a María Elena Comandari y Rosita Lira en la organización de este importante acontecimiento cultural en galería Artespacio.  

Las obras, que abarcan desde los años 80 a los 2000, indican que Matta está más vigente que nunca, y que iniciado ya el siglo XXI,  su obra sigue despertando asombros, y entregando nuevas claves de un universo pictórico del que todavía queda mucho por desentrañar.

En 2002, en Civitavecchia,  Italia, el artista había inaugurado su última exposición “Sin título”, en el Museo D’Ulises de Roma, con 50 pinturas y otras tantas esculturas que más que cerrar el círculo de lo que fue su creación, abría las puertas del infinito, y  el pasaje eterno a la inmortalidad.

En 2006, fue el  destacado escritor Roberto Fernandez Retamar quien presentó El Año de Matta en la Casa de las Américas de Cuba, señalando que “hasta el final,  la entrañable amistad del artista con ese país no perdió una gota de frescura, ingenio y carácter hermosamente atrabiliario, al igual que su pintura”.  La exposición, con debates, conferencias y un público entusiasta y abundante, juntó óleos, dibujos, grabados, sillas, objetos, revistas de vital trascendencia en el siglo XX que fueron proyección hacia el futuro en el pensamiento creativo, la universalidad y el compromiso de Matta con el arte y el tiempo.

Tapez dans l’oeil/ C’est urgent d’atteindre”, realizada en la galería Claude Bernard de París entre octubre de 2007 y enero de 2008 con obras de los años 60, partituras, fotos, textos intervenidos, pentagramas, flores - hasta su serie con el autorretrato de Matta realizada en 2002,   hizo una revisión siempre renovada, asombrosa y tremendamente lúdica de la pintura de Matta.

“En la serie de Mattalogos y de “Notebook ” yo intento mostrar el pasaje de las intuiciones y las preocupaciones de Matta hacia los signos de su imaginario”, escribe Germana en la presentación del luminoso ejemplar que ella misma bautizó, engendró y le dio vida.  François Chapon, ensayista y crítico de arte reflexiona en su texto introductorio: “Matta tenía el don de la mutación casi mágica del lenguaje, dislocaba y convertía en parecidos el verbo tradicional y los idiomas inventados, quebrantaba gozosamente las raíces eruditas en beneficio de juegos de palabras que le proporcionaban el placer de la trasgresión de toda lógica establecida, y de dar un significado al campo de su experiencia”.

Para Marcel Duchamp, amigo y admirador del artista chileno,  la coloración esencial de estos trazos que marcan la travesía de todo genio, marcarían en la obra de Matta  “la sorpresa inherente al brillo de este explorador de las regiones del espacio”.

“Esa sorpresa y ese asombro que irradiaron hasta hace pocos meses las muestras de FIAC y la de la cincuentenaria galería Claude Bernard, ubicada en la el 7-9 de la  Rue des Beaux Arts de París, sin duda se trasladarán esta vez y con otras obras a la galería de calle Alonso de Córdoba en Vitacura, a “Desnudar los ojos”, con la invitación abierta de abrirlos bien grandes frente a tan valioso y decisivo patrimonio”.Y ”a disfrutar del encantamiento que provocan estas  obras nacidas entre París y Tarquinia, y donde quizás más que nunca el gesto, la paleta y la impenitente curiosidad de Matta emerge en obras de sutiles transparencias,  a través de una poética pictórica y narrativa que contiene las claves de su obra desde el comienzo al final de su casi centenaria existencia” señala Ulibarri.

Esperando contar con su presencia y agradeciendo la difusión, se despiden atentamente,

 

                 M. Elena Comandari                     Rosita Lira
       Directoras

Lunes a Viernes:  10:00 hrs. a 20:00 hrs. /Sábado: 11:00 hrs. a  14:00 hrs.

Alonso de Córdova 2600, pisos 1 y 2. Vitacura / Fonos: 2346164 – 2062177


 


"Ver el mundo" / Oleo y acrilico sobre tela / 216 x 192 cm / Años 80`
 

A Vous D`avoir la fleur / Oleo sobre tela / 103 x 89 cm / 1988

Flashes of indovinets / Oleo sonbre tela / 207 x 300 cm / 1989
 

Le feu en feu / Oleo sobre tela / 81 x 90 cm / 1990

Desnudar los ojos / Oleo y acrilico sobre tela / 180 x 243 cm / 1990
 

Enseñar la eternidad / Oleo sobre tela / 172 x 210 cm / año 90`

Sobre mesa / Oleo sobre tela / 106 x 98 cm / 1990
 

C est un guy / Oleo sobre tela / 91 x 103 cm / 1992

Exterminar los suspiros / Oleo y acrilico sobre tela / 134,5 x 165 cm / 1993
 


Vievrante / Oleo y acrilico sobre tela / 200 x 216 cm / 1993


Esto es ahoranza / Oleo y acrilico sobre tela / 134 x 180 cm / 1997
 

Fly butter fly / Oleo sobre tela / 179 x 215 cm / 1998

Oespace oestral / Oleo y acrilico sobre tela / 74 x 100 cm / 1999
 

Nunca Acabar / oleo sobre tela / 109 x 148 cm / 1999


Eblouission / Oleo sobre tela / 74,5 x 100 cm / 1999

 

Savoir avoir / Oleo sobre tela / 74 x 100 cm / 1999

Gioca col fuoco / Oleo y acricilo sobre tela / 70 x 89 cm / 2000

Un espacio un otro dia / Olero sobre tela / 207 x 297 cm / 2000

Card Players / Lapiz y tinta sobre papel / 36,2 x 45,8 cm / 1955 - 56
 

Sin titulo / Dibujo / 48 x 65 cm / 1962

La pareja / Pastel sobre papel / 106 x 87 cm / Año 70`
 

L entree est a la sortie / Gouache y pastel sobre base de agua fuerte / 50 x 65 cm / 1979
 
 
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Exposición “EL COLOR DEL FUEGO” Keka Ruiz-Tagle

     

El fuego y la tierra se funden en uno para dar vida a las creaciones de la artista Keka Ruiz-Tagle, quien se presenta en Artespacio del 5 de junio al 7 de julio, con más de 30 obras hechas en cerámica.

Pintora, grabadora, escultora y ceramista, con más de once exposiciones individuales, a las que se suman las colectivas, Keka Ruiz-Tagle es una artista de destacada trayectoria, reconocida en Chile y el mundo.

“El Color del Fuego”, nos revela el viaje de esta creadora hacia nuestras raíces, mediante una profunda investigación no sólo de técnicas ancestrales, sino también de los elementos (aire, fuego, tierra, agua) y la transmutación que se produce entre estos para dar forma y color a sus piezas.

 “La cerámica impone un ritmo lento, un camino largo, que se recorre con pasos cuidadosos: el tiempo y la cerámica no es el tiempo de la vida. Es un privilegio trabajar con la tierra, el aire, el agua y el fuego: los elementos esenciales de la vida. Observé el trabajo del fuego tímidamente, hasta que sentí  que estaba preparada para entender y hablar su lenguaje.

Estudié los hornos, las distintas quemas y  finalmente construí mi propio horno a leña a la usanza de los antiguos de tiro alto abierto, donde pude interactuar con la alquimia de la madera, el fuego y las distintas cenizas.”, dice la artista, sobre su trabajo para esta exposición.

Keka Ruiz-Tagle, nos lleva al encuentro de lo primitivo, sutilmente, rescata nuestra identidad y lo transforma en trabajos de enorme valor contemporáneo y estético. La fuerza de su creación emerge desde las raíces más profundas, en la re-construcción de lo auténtico, de nuestra cultura, y de una obra que es un todo artístico de pasado-presente.


Video Keka Ruiz-Tagle

( ponga el mouse sobre el recuadro azul y presione play )

>>> VER TEXTOS DE Luisa Ulibarri.

>>> VER FOTOS INAUGURACIÓN

 
OBRAS PRESENTADAS EN GALERIA ARTESPACIO
AYIN I, 30x18x53 cm.
 
SILENCIO, 30x73x50 cm.
KUNTURMAMANI, 30x35x52 cm.
 
AYIN II, 35x30x65 cm.
KUYFIKECHE, 48x46x73 cm.
 
CONVERSACIÓN, 37x56x73 cm.
WAYWEN, 30x18x63 cm.
 
NEWEN, 52x75x60 cm.
KURU, 52x72x45 cm.
EQUILIBRIO, 28x65x76 cm.
     
KHITHA, 48x40x40 cm.
 
MALLKU, 38x48x78 cm.
TAKUN ANTÜ, 50x55x53 cm.
YATIRI, 50x45x75 cm.
CONOCIMIENTO, 36x63x50 cm.
KALLFÜWENU KUSHE, 49x60x40 cm.
WEWFE, 40x50x75 cm.
ELCHEN, 48x50x75 cm.
KEFAFATE, 55x60x75 cm.
 
NAGUAL, 35x35x67 cm.
KALLFÜWENU FUSHA, 36x32x50 cm.
AWKI (PADRE), 30x37x57 cm.
     
 
AYAKAFE II, 30x30x50 cm.
 
KALLAWAYA, 30x20x46 cm.
     
 
DANZA, 28x80x75 cm.
 
HOMBRE Y MUJER, 60x22x118 y 30x25x110cm.
     
WALÜNG, 18x20x40 cm.
PUKEM, 20x20x42 cm.
     
ASAFRAN, 40x60x72 cm.
KIMUWÜN, 37x70x65 cm.
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
   
     

Keka Ruiz-Tagle:” Los colores del fuego”

Aunque se inició hace dos décadas con pinturas y grabados coloridos que aludían a la figura humana y los juegos o volteretas mágicas de la vida, Keka Ruiz- Tagle desde siempre ha buscado la magia de los ritos ancestrales, la liberación del espíritu , y el constante fluir o peregrinar de nuestra existencia milenaria.

Ya en su exposición de 2005, “Cartografías para trascender”, la artista
– formada en la Universidad Católica,  en la Escuela de Arte de la Universidad Metodista del Sur, Dallas, y con muchas exposiciones individuales y colectivas en Chile y el extranjero - hacía emerger sus primeras figuras de greda que mostraban la marca de su viaje, y las huellas del proceso de vivir.  No en vano su aprendizaje fue en el Taller Huara-Huara de cerámica dirigido por Ruth Krauskopf.

 Huara wara, en voz aymará, es la “estrella”, que permite la claridad de un cielo sin nubes en la noche del universo. Y en este caso unió a ceramistas y escultores de distintas nacionalidades y diferente pedigree, utilizando la tierra como materia, luz y faro principal.  Keka fue una de ellos.  Otro, su profesor japonés Akio Takamori quien escribió: . Me impresionó su ambición, su energía y su coraje. Keka sabía perfectamente lo que quería hacer con greda, aprendió a trabajar con mucha rapidez y sacó lo mejor de ese material”, señala.

Sus caballos, antes ensoñadores, infantiles, de música, giros de magia y bailarinas, adquirieron forma y volumen casi patriarcal y protector.
Pero no solo fueron caballos los que Keka esculpió, recordando  su infancia en el campo, y su amor por los ritos de la tierra. También, y quizás en forma inconsciente, sin siquiera apelar a los ancestros olmecas, tibetanos y africanos de la cultura Nok de Nigeria que la precedieron y de los que aún quedan vestigios aparecieron sus enormes cabezas de 60, 80 cms o más.

No sabemos tampoco si los budas, las esculturas de Ife -  antigua capital religiosa del pueblo Yoruba-  los guerreros de terracota de Xian, o la colección de impresionantes cabezas en bronce de Oba en Benin
 - consideradas como uno de los grandes tesoros del arte africano-pudieran haber habitado con inesperada sincronía, en el imaginario muy único, personal e indagatorio, que Keka Ruiz-Tagle entrega en su actual exposición.“Los Colores del fuego”.

Muestra que le permitió el privilegio de indagar mucho y trabajar a fondo como nunca con los cuatro materiales esenciales: la tierra, el agua, el aire y el fuego. “Los rituales del fuego y el agua aparecen en todas las culturas como símbolo de transformación en ritos que aluden a la magia y la generación de luz física y espiritual que regenera y purifica”, señala la artista.

“Esta vez elegí la cerámica como el mejor camino para tocar los sentimientos. Los tiempos de la cerámica no son los de la vida, cuestión que inevitablemente lleva a una profunda reflexión. Para mi eso fue decisivo”. “Por otra parte, siento un placer táctil con la materia que se me ha transformado en una conversación y una alquimia entre madera, fuego y cenizas. Busco los orígenes y rutas de nuestra identidad. El trabajo que hoy presento es resultado de una profunda investigación de la forma y el volumen como otra forma de vida o existencia”, ha escrito la artista, a propósito de esta exposición.

Así, vemos grandes caballos solos o con pequeñas figuras humanas de equilibristas, trabajados  con técnica del ahuecado.  “El ahuecado no me gustó tanto como la superposición de las piezas, que hacía más controlable la construcción de la  figura.  Así nació  el caballo antiguo cocido a temperaturas de 800º y un caballo azul  cocido a 1.300º con esmalte, pigmento y otras quemas”.

Sobre el proceso y la investigación

En su casa- taller , Keka instaló un gran mesón en la terraza, y trabajó días enteros dando luz a estas figuras que, hasta mayo, dispuestas en hileras sobre el marco de una ventana, en mesas de centro y laterales, en el comedor, el acceso de la casa y la chimenea, fueron habitando todos los espacios hasta partir al horno ubicado en Llolleo. A todas y cada una de ellas, Keka les buscó un nombre , ligado a la magia y los ritos primigenios. Sobre el proceso y la investigación que originó esta muestra, la artista explica detalles imprescindibles de conocer.

Hechas las figuras, ¿cómo es la cocción y la quema?

“Para los ceramistas el proceso de cocción ha sido siempre un tema de preocupación por su misterio y su poder. Dentro de las distintas quemas, las piezas que hoy presento han sido realizadas en quema a leña en horno a tiro abierto tradicional.”.

¿Y cuánto duran estas quemas?

“Las quemas  anagamas  duran cinco días y la ceniza se impregna en la pieza durante el proceso en hornos cubiertos en bóveda. Mis quemas son a leña, con pigmentos y óxidos. Es una tarea grande anotar los pasos que hiciste para repetir el efecto, lo que vino del azar, pero debes hacerlo en forma rigurosa para sistematizar tu propio método. Trabajar

en tu propio horno tiene una cosa alquímica. Es mirar y saber que puedes intervenir, con cenizas de arroz por ejemplo ( técnica milenaria de los japoneses) que encontré en buscando procesos antiguos. Hoy se preparan esmaltes con ceniza de arroz”.


Las cabezas y todos tus personajes ¿salieron de la pintura?

“Estos personajes salieron de la pintura, del soporte plano, pasé de las cajas de magia y de ahí a la escultura. Los atuendos, que coronan la cabeza no son sombreros ni turbantes, . Son energía y pensamiento..

 

Es un salto bien decisivo en tu trabajo ¿Cómo fueron apareciendo ?

“Yo estaba centrada en Giros de Magia que exhibí en el Museo de Bellas Artes , en MIM  y ahora en la Pinacoteca de la Universidad de Concepción. Pero siempre preocupada por los orígenes, la simbología de la historia, y trabajando con cerámica, con la tierra. Tengo una conexión fuerte con la tierra. Viví en el campo, la tierra es integradora, sucede algo muy especial entre la tierra y las manos, por lo que empecé a trabajar la magia y los ancestros”.

“Son personajes que vamos heredando y que tuvieron significados. Sus nombres, tienen algo sobrenatural, como ser ayudantes de magos, oficiantes de premoniciones. Esta es otra cartografía para trascender.
Toda mi obra es un rescate de la magia, La figura y el caballo es una excusa para mostrar el instante que emociona.”.

 

Como sucede con el constante fluir entre manos y la greda

 “Las manos por dentro y por fuera se funden en la greda y el horno, y originan formas intemporales. Todo es a mano, sin herramientas finas. Los ojos son señales gráficas o cavidades. La pasta que utilizo viene en sobres  de 8 a 10 kilos desde España,  La utilizo porque es la que más se adapta, y es fácil de encontrar. Es una arcilla mezclada con chamote,

 

¿Cómo es el proceso mismo de la quema?

“Suave primero en la boca del horno. A medida que avanza, intervienes la figura con el pigmento, la sal, el sulfato de óxido, y ves las señales del fuego. ¡Es mucha suerte trabajar con los 4 elementos, tierra, agua ,aire y fuego!. Se produce una tremenda conexión, deja vetas, destiñe, crea muchas formas. Un sombrero de una persona en el horno es un juego de brillos y opacidades. Con los caballos…. Son sanadores, y se los usa para

 

terapias, pues logran comunicarse con los humanos en un nivel fino.      La motivación mía es expresarme a través de los sentimientos, cuestión
que forma parte de mi lenguaje con la cerámica. Si tocas el caballo con los ojos cerrados, tocas la curva, lo suave. El volumen y color junto con la investigación el humo, los olores de la quema, son un estímulo.”

 

Qué se siente al final, cuando las manos se separan de la obra?

“Dejo que las figuras se sequen en 15 días, después las traslado a mi horno en Llolleo,  respetando los ritmos y los tiempos del material en la primera y segunda quema. En ese  ciclo estoy para después seguir investigando y nunca perder el sentido lúdico del descubrir, asombrarme. Amo lo desconocido, no tengo miedos, soy muy arriesgada con la materialidad que siempre te permite no  quedarte solo con las cosas que están almacenadas en la memoria.

 

Luisa Ulibarri.
Santiago de Chile, Mayo de 2008

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